EL SECRETO ES DAR

EL SECRETO EN EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS (Y EN EL RESTO DE ÁREAS DE LA VIDA) ES “DAR“.

Posiblemente no hay concepto alguno menos entendido en el mundo de la empresa y de la gestión privada, como el término DAR.

Todos solemos aplicar una emoción contradictoria cuando de la palabra DAR se trata:

Creemos que DAR significa CARECER DE LO QUE DAMOS.

O, en otras ocasiones, vinculamos la palabra DAR con el temor de PERDER ALGO.

Sin embargo, hoy quiero que nos centremos en esta palabra y en todos los beneficios que conlleva (algunos, increíbles e impredecibles) y que, desde luego, nada tienen que ver con los términos PERDER, CARECER, SACRIFICAR etc…

En el mundo de la empresa EL DAR ESTÁ MAL VISTO POR QUIENES NO LO PRACTICAN, EN TANTO QUE OFRECE GRANDÍSIMOS BENEFICIOS A LAS EMPRESAS Y PROFESIONALES QUE LLEVAN AÑOS HACIÉNDOLO.

DAR es todo lo que hacemos cuando prestamos cualquier servicio QUE NO SE ESPERA. QUE ES GRATUITO Y CON EL QUE NO SE CONTABA, PERO QUE SIN EMBARGO BRINDAMOS LIBREMENTE.

Primer ejemplo, antes de seguir avanzando: ESTE MISMO EMAIL ES “DAR” EN ESTADO PURO. Es un boletín completamente gratuito que hago, invirtiendo mi tiempo y mi experiencia personal, y que comparto con todos vosotros.

Analizadlo bien:

1º.- Nadie me reclamaría nada si no lo hiciera. No estoy obligado a hacerlo.

2º.- Nadie me paga por hacerlo ni voy a obtener un sólo céntimo de todo este tiempo que estoy invirtiendo en escribirlo y darle un aspecto decente.

3º.- Pero puede ayudar a mucha gente a entender las cosas de manera diferente. Puede ser que muchos de vosotros os replanteéis vuestra forma de hacer las cosas, para hacerlas mejor. Dotarlas de más valor y significado.

ESTOY REGALANDO UN EMAIL QUE ME LLEVA TIEMPO HACER Y QUE NADIE ME OBLIGA A LLEVAR A CABO. Pero estoy dándole valor a mi lista de correo electrónico.  Estoy diciéndole a mis contactos, amigos, conocidos o compañeros que me preocupo por ellos y que quiero que las cosas les vayan bien. Y si experimento algo que veo que funciona, quiero que ellos lo sepan y se beneficien. Creo que brindo un servicio añadido, que en ninguna parte se me obliga a realizar, y que seguro sienta bien a quienes lo leen. (Al menos ese tipo de comentarios recibo cada semana por parte de muchos de vosotros cada vez que recibís un Boletín mío con muy diversos temas, como sabéis).

Y AHORA, LA PARTE PRÁCTICA.

– Uno nunca sabe a dónde llega aquello que das. Mi experiencia dice que mis boletines electrónicos son leídos mucho más allá de los límites de mis contactos empresariales. Mucha gente los reenvía cuando lo que digo les parece adecuado. Algunos los reenvían como si fueran ellos los autores de los mismos (desde ya digo que no tengo problema alguno con ello. Si puedo ayudaros a que os marquéis un tanto personal o profesionalemente, yo encantado) y otros los reenvían tal como lo reciben, de manera que cientos de personas que no me conocen de nada, leen lo que escribo y DOY gratuitamente.

– PUES BIEN, EL PASADO AÑO EXPERIMENTÉ NADA MENOS QUE 5 NUEVOS CLIENTES EN DIVERSAS ÁREAS DE MI PROFESIÓN, SÓLO POR HABER DADO ESTOS BOLETINES GRATUITOS. Personas que no me conocían de nada y que no me contrataban porque me necesitaran en el acto, sino porque habían recibido alguno de esos boletines con los que se identificaban y querían empezar a trabajar conmigo en algún sentido. Yo primero DÍ, luego RECIBÍ.

PRIMERA MORALEJA: CUANDO DAS, VAS A RECIBIR, AUNQUE POR OTRA VÍA QUE AHORA MISMO NI SOSPECHAS.

Otro error que mucha gente comete es pensar que cuando se DA ALGO, SE DESPRENDE UNO DE ESO QUE DA. Pero eso no es cierto.

Puedes dar tiempo, servicios, valor añadido en tu actividad profesional cotidiana, aquello que te sobre, realizar donaciones a quienes menos tienen. DAR TIENE MÚLTIPLES VERTIENTES Y TODAS LANZAN UN MISMO MENSAJE:

Te precupas por los demás. Quieres ofrecer algo. No pides nada a cambio. Y esperas que lo que aportas sea útil para alguien.

Y todo eso se aprecia y viene devuelto.

Sé que somos empresarios y que nos gusta saber la forma en que vamos a recibir el feedback de nuestras acciones. Y yo estoy aquí para decirte que, del mismo modo en que no sabes cómo regresará una inversión que hagas en publicidad (pero esperas que regrese), o de la misma manera en que desconoces cuántos clientes comprarán el nuevo producto que sacas al mercado y en el que has invertido (pero esperas que haya beneficios a tu inversión), PUEDES ESTAR SEGURO QUE, SIEMPRE QUE DES ALGO, VAS A RECIBIR EN LA MISMA MEDIDA EN QUE DES.

Incluso si donas o ayudas a cualquier persona que lo precise.

O ya sea dando tu tiempo, energía o poniendo en circulación tu talento de manera desinteresada.

Cuando DAS, RECIBES. Aunque no sepas de qué forma vas a recibir o por qué área te va a llegar la devolución de lo que entregas, SIEMPRE RECIBES ALGO BENEFICIOSO CUANDO DAS.

Puede ser la satisfacción de los clientes que se ven mejor tratados y que contratan tus servicios más allá de lo que inicialmente tenían previsto.

Puede ser que otros clientes aparezcan dado que se percibe que te esfuerzas y te preocupas por dar más valor a tus relaciones comerciales.

O puede, sencillamente que, por esas piruetas de la vida, te llegue algo inesperado de una manera fortuíta que no tenías ni idea de que ibas a recibir. Al fin y al cabo tiene sentido: También tú diste algo de forma fortuita que otra persona recibió sin esperarlo… Es justo que la vida te devuelva con la misma moneda que has pagado ¿no?.

PERO LO TENGO COMPROBADO Y POR ESO LO COMPARTO CON VOSOTROS: SIEMPRE QUE DAS, RECIBES.

Por eso, quería montar este Boletín centrándome en lo que para mí constituya el secreto en el mundo de los negocios: DAR ES EL SECRETO.

Las empresas y los profesionales que DAN MÁS, son los que más clientes reciben.

Los productos y servicios que OFRECEN MÁS, son los más demandados.

Las personas que DAN MÁS, son las que más amistades cosechan y más ayuda reciben cuando lo necesitan.

Los profesionales que DAN MÁS por el mismo precio, son los más contratados.

DAR ES SIEMPRE UNA BUENA INVERSIÓN AUNQUE SEA A MODO DE SEGURO. CUANDO LO NECESITES PODRÁS RECURRIR A QUIENES EN SU DÍA AYUDASTE. CON QUIENES TE COMPROMETISTE. A QUIENES DISTE SIN QUE NADIE TE LO EXIGIERA O SIN QUE SE ESPERARA.

En esta vida (y de nuevo reconozco que no sé por qué ni a qué funcionamiento se debe) SÓLO HAY UNA MANERA DE GARANTIZARNOS QUE RECIBIREMOS: DANDO PRIMERO.

Si lo quieres ver desde un prisma empresarial, puedes hacerlo. Quizá optes por humanizarlo un poco y saber que sólo cuando se da, se tiene derecho a que la vida nos devuelva algo a cambio. Si lo quieres enfocar desde un punto de vista religioso, está en tu mano (ya en las Escrituras se habla del Diezmo, o en el Nuevo Testamento se deja constancia de que “en la medida en que des, recibirás“). Como lo prefieras. Yo no me decanto por una vertiente ni por otra. Sólo certifico, basándome en mi propia experiencia, que CUANDO DAS ALGO (llámese donar, ayudar o apoyar a alguien, equipar, entregar, ocuparte de alguien…) SIEMPRE RECIBES A CAMBIO AQUELLO QUE NECESITES.

CUANDO DAS, VERDADERAMENTE ESTABLECES LA DIFERENCIA. Te diferencias de todos aquellos que piensan que DAR ES PERDER. Eso es pensar sólo en carencias.

Te diferencias de los empresarios y profesionales que no están aquí para DAR servicios o soluciones, sino para coger dinero y salir corriendo, dando lo menos posible y esperando recibir mucho…

DAR Funciona. Y en los tiempos que corren, creo que es la mejor forma de INVERTIR (si lo quieres ver así).

Haz algo que nadie espere, pero que puedas hacer por alguien. Da algo que te sobre, o incluso que no te sobre, pero que no utilices y que sepas que puede venirle bien a otra gente. No tiene que ser dinero, puede ser ropa, libros, tu tiempo, o un simple email boletín que aporte algo nuevo y fresco GRATIS. Quizá sea ofrecer más servicios al mismo cliente por el mismo precio… Lo que sea.

EL MENSAJE ES SIEMPRE EL MISMO: DA, Y RECIBIRÁS.

Si tienes una mente empresarial no tengo que convencerte de que esta es la base de los negocios.

Y si prefieres verlo desde un punto de vista místico, tampoco necesitas más argumentos para saber que la LEY DE LA RECIPROCIDAD opera constantemente.

Así des, así recibirás… O según siembres, cosecharasQuien siembra vientos recoge tempestadesDe aquellos barros vienen estos lodos… El refranero popular está repleto de máximas que demuestran que este tipo de cosas simplemente funcionan (tanto en positivo como en negativo, por supuesto). No me importa saber cómo funcionan. Sólo me interesa saber que FUNCIONAN Y POR ESO LO COMPARTO CON VOSOTROS.

Recibid un abrazo fuerte.

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